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Qué son los aceites esenciales


Los humanos usamos los aceites esenciales desde hace miles de años. De hecho, en el antiguo Egipto ya los usaban, es decir, que ya los descubrimos y usamos desde hace por lo menos 4.000 años a.C.. Y si has llegado hasta aquí es porque quieres conocerlos bien, ¿no?


Es importante saber exactamente qué son, cómo actúan, qué propiedades tienen, etcétera, antes de lanzarse a usarlos. Por ejemplo, no hay que confundirlos con los aceites aromáticos para la cocina, aunque los aceites esenciales también pueden usarse, de forma muy específica, para cocinar.

Otros usos más habituales son los relacionados directamente con la salud física y mental de personas y animales, la cosmética e, incluso, para el hogar.

Todos los vegetales aromáticos contienen esencias y los aceites esenciales puros son el extracto más potente de las esencias. Así, los aceites esenciales se extraen de los árboles aromáticos y las plantas aromáticas, tanto de sus tallos y raíces, como de sus hojas y flores.

El olor que desprenden las distintas partes de una planta aromática, sobre todo las flores y los frutos, es la propia esencia. Esta contiene moléculas aromáticas, que son las que confieren el propio olor, y otras moléculas que conforman sustancias químicas con distintas propiedades y no solo las olorosas. Gracias a ello, los aceites esenciales puros contienen variedad de propiedades que pueden ayudarnos si sabemos usarlos bien.

Estas mismas propiedades son las que protegen al vegetal frente a ataques y, de este modo, pueden protegerse frente a hongos, bacterias, virus y otras plagas o, incluso, cerrar más rápido una lesión en el tallo o las hojas.

Cómo funcionan los aceites esenciales en nuestro cuerpo

Como hemos indicado, los aceites esenciales puros están contenidos en los vegetales y, gracias a su composición, tienen variedad de propiedades que podemos aprovechar.

Pero, ¿Cómo actúan estos aceites? Lo cierto es que consiguen funcionar en nuestro cuerpo gracias a la compleja y potente composición química que tienen, ya que poseen gran diversidad de moléculas que confieren las diferentes propiedades, pues unas son más efectivas contra bacterias, contra virus, etc., y gracias a esta composición y en dosis adecuadas, nosotros podemos beneficiarnos mejorando el sistema inmunológico, mejorando la circulación, etc.

Pueden actuar fácilmente en nuestro organismo porque pueden penetrar con gran facilidad en nuestra piel y, de este modo, entrar en el torrente sanguíneo y llegar a los distintos órganos.

Aceites esenciales para aromaterapia

Seguro que has oído hablar del uso de aceites esenciales para aromaterapia, pero ¿qué es la aromaterapia? Se puede definir como el uso de estos de forma terapéutica, es decir, para curar o aliviar afecciones y problemas de salud o para mantener el cuerpo en equilibrio.

De hecho, el aceite esencial que se obtiene de los vegetales es la esencia concentrada y, por ello, es un producto muy activo y con poca cantidad se puede lograr un gran efecto en el organismo.

Es por este motivo que hay que saber cuáles son los usos de los los aceites esenciales y cómo usarlos bien teniendo en cuenta determinadas precauciones y conociendo las dosis, por esto es necesario usarlos bajo las indicaciones de un especialista.

También podemos indicar que más concretamente, se considera a la aromaterapia como una rama de la fitoterapia, es decir al uso de las distintas partes de las plantas con finalidad terapéutica. Estas pueden usarse de distintas formas como incluirlas en la alimentación, en infusiones, tés, macerados, aceites esenciales, etcétera.

Propiedades de los aceites esenciales

Los aceites esenciales poseen una inmensa variedad de propiedades y cada uno de ellos tiene varias. No obstante, de forma general, todos son antisépticos, aunque unos mucho más que otros, ya que su función principal dentro de los vegetales es protegerlos de los agentes externos como parásitos, virus y otras enfermedades.

Estos son algunos de los principales según las propiedades de los aceites esenciales que buscamos:

1.- Aceites esenciales con propiedades relajantes: lavanda, espliego, árbol de palo de rosa, albahaca exótica, incienso u olíbano, mandarina, manzanilla romana, mejorana, naranja amarga, naranja dulce, romero alcanfor, ylang-ylang, etc.

2.- Aceites esenciales con propiedades anticelulíticas: semillas de enebro, geranio bourbon, limón, mandarina, romero alcanfor, salvia sclarea, tomillo linalol, etc.

3.- Aceites esenciales con propiedades antiarrugas: rosa mosqueta, árbol de palo de rosa, jara pringosa, limón, mandarina, etc.

4.- Aceites esenciales con propiedades analgésicas: clavo, limón, mejorana, manzanilla romana, lavanda, espliego, naranja amarga, romero alcanfor, gaulteria, menta piperita, salvia sclarea, etc.

5.- Aceites esenciales con propiedades antiinflamatorias: manzanilla romana, mejorana, naranja amarga, menta piperita, salvia sclarea, gaulteria, etc.

6.- Aceites esenciales con propiedades antibacterianas: árbol de té, tomillo timol, tomillo linalol, romero, clavo, niaouli, ajo, jara pringosa, limón, mandarina, eucalipto azul, eucalipto radiata, laurel, etc.

7.- Aceites esenciales con propiedades antifúngicas: ajo, limón, mandarina, niaouli, tomillo timol, tomillo linaol, árbol de té, eucalipto azul, eucalipto radiata, laurel, etc.

8.- Aceites esenciales con propiedades antivíricas: árbol de té, ajo, jara pringosa, limón, tomillo timol, tomillo linalol, ravintsara, laurel, niaouli, etc.

Cómo usar los aceites esenciales

A continuación te contamos cómo usar los aceites esenciales para nuestro beneficio, pues existen diversas formas de hacerlo. Pueden usarse tanto de forma externa como de manera interna:

1.- Inhalarlos: para ello se pueden hacer vahos o vapores de agua caliente con unas pocas gotas del aceite elegido o bien, se puede usar un difusor de aceites esenciales para poder ir respirando estas sustancias beneficiosas de forma más habitual.

2.- Ingerirlos: se pueden tomar ingeridos con otros alimentos. No obstante, hay que tener en cuenta que no se mezclan en el agua, por lo que es mejor tomar las gotas indicadas en una cucharada de aceite vegetal, por ejemplo de oliva, o una cucharada de miel.

3.- Aplicarlos de forma tópica con masajes: esta es una de las maneras de usarlos más conocidas. Aplicar el producto en la piel para dar masajes o hacer friegas. Esta es una forma muy útil para usar aceites para los dolores musculares, para la relajación, para mejorar la circulación, para tratar la celulitis, entre otros usos.

4.- Baños: añadir unas gotas de estos productos en el agua de los baños es otra manera de aplicarlos muy efectiva, sobre todo para la relajación y para calmar la piel. De este modo actúan tanto penetrando la piel, a través de un masaje, como por inhalación, por ejemplo usando un difusor de aceites esenciales.

5.- Compresas sobre la piel: esta otra forma de usar estos productos es buena para tratar zonas concretas de la piel. Lo mejor es aplicar unas pocas gotas, solas o mezcladas con un aceite vegetal, en una compresa esterilizada o un paño de algodón bien limpio, para así dar suaves toques en la piel afectada.

6.- Geles, cremas y lociones: esta última manera de utilizarlos es adecuada para cuando se quieren aplicar estos productos de forma más habitual en la piel o el pelo. Añadiendo unas gotas del que precisemos en una crema, un gel, un champú o en una loción que sean neutros, podremos beneficiarnos de las propiedades de los aceites esenciales de forma sencilla, en el día a día, a la vez que hidratamos más aún la dermis o el cabello.

Usos de los aceites esenciales y su dosis

De forma general, estas son las dosis aconsejadas, no obstante hay que consultar siempre con el especialista que nos hace el seguimiento de nuestra salud.

1.- Baño: para usarlos en los baños es recomendable una dosis de 10 gotas mezcladas en una cucharada de aceite vegetal o leche para el baño. Esta opción es buena para tratar afecciones en la piel, dolores musculares, dolores articulares, problemas respiratorios, estrés y ansiedad.

2.- Ingesta: en este caso hay que usar en cada toma 2 gotas 3 veces al día mezclado con una base de alimento, como aceite de oliva, miel, mermeladas, un poco de azúcar, etcétera, pero nunca con agua, la cual se puede tomar después de unos pocos minutos pero no a la vez. Los adultos pueden tomar hasta 8 gotas diarias, en cuatro tomas. Se usan así para trastornos digestivos, problemas intestinales, dolores, estrés, problemas de sueño, problemas respiratorios, etcétera.

3.- Inhalación: si se hace inhalación en seco, es decir sin mezclar el producto y usando un difusor de aceites esenciales, hay que usar 2 gotas en un pañuelo para ir oliéndolo o bien, en la almohada para inhalar mientras se duerme. Si se quiere hacer con inhalaciones húmedas, hay que mezclar 6 gotas en agua tibia o caliente, pero nunca hirviendo, para respirar cerca del cuenco durante unos 10 minutos y luego dejarlo para que humedezca el ambiente por evaporación. En este caso, se puede hacer hasta 3 veces al día. Esta forma de uso es buena para problemas respiratorios, estrés, falta de sueño, para reducir la fiebre, para relajarse, etcétera.

4.- Masajes: hay que mezclar 6 gotas con una cucharada de aceite vegetal si es para un adulto y 4 gotas si es para un niño. Usados en masajes son efectivos para tratar la piel, los dolores de musculatura y articulaciones, para aliviar problemas digestivos al masajear el vientre, problemas de sueño y estrés mejorando la relajación, para mejorar la circulación sanguínea y la linfática, etcétera.

Cómo hacer aceites esenciales - la extracción

La extracción de los aceites esenciales no es fácil, pues se necesitan máquinas y herramientas concretas y saber usarlas muy bien, además de la materia prima en mayor o menor cantidad según variedad de factores. Por ejemplo, podemos requerir de un destilador de aceites esenciales y de conocer bien cómo se usa para poder obtener la esencia de la planta o vegetal deseado.

Así, ¿Cómo se realiza la extracción de los aceites esenciales? Pues existen variedad de formas de hacerlo, ya que según la materia prima que se va a usar es más efectivo un método u otro. Estos son los distintos métodos:

  • Destilación por vapor

  • Extracción por CO2

  • Extracción con un disolvente

  • Expresión

  • Enflorado

  • Maceración

Dónde comprar aceite esencial

Llegados a este punto, puede que ya te preguntes dónde se puede comprar aceite esencial. Lo cierto es que es muy sencillo comprar aceites esenciales, pues puedes comprarlos a través de tiendas físicas y online como farmacias, parafarmacias, tiendas de productos naturales, herboristerías y herbolarios, entre otras.

Verás que hay precios muy variables entre los distintos tipos de aceites y sus marcas. El motivo, aparte del valor de la propia marca, es que según el componente principal cuesta más o menos obtener su aceite esencial, es decir, hay algunas semillas de las cuales se puede extraer mucha cantidad de aceites con poca cantidad de semillas y otras que sucede lo contrario, y de igual modo sucede con los frutos, los pétalos, las hojas, etcétera.

¿Cómo puedes saber si estás comprando un aceite esencial de calidad? Pues existen sellos de distinto tipo para indicar que son auténticos y de buena calidad. Cuando vayas a comprar uno, fíjate que en el envase haya las siglas AEQ (aceite esencial quimiotipado), BIO, HEBD (huile essentielle botaniquement et biochimiquement défine) o indicaciones como Aceite esencial 100% puro y Aceite esencial natural. También suelen indicarse en el envase aspectos como el nombre en latín de la planta, así como el nombre de la parte de esta de la cual se ha extraído.

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