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  • Foto del escritorZector 51

¿Qué pasa si comes mientras miras el celular?


El celular representa uno de los dispositivos más usados en todas las tareas diarias, especialmente durante la ingesta alimentaria.


Con el avance de las nuevas tecnologías, comer va de la mano con la visualización de múltiples pantallas. Ya sea desayunar mientras miramos las noticias en redes sociales con el smartphone, almorzar con la computadora al lado o cenar con el televisor prendido, estos comportamientos parecen inseparables.

En este contexto, una investigación demostró que la combinación de dispositivos móviles y la alimentación conducen a la obesidad.


La Universidad Notre Dame de Kioto realizó una investigación en donde se demostró que usar el celular durante la alimentación se asocia al incremento de peso. El principal argumento radica en que la persona cuando está comiendo y tiene su atención puesta en dispositivos tecnológicos, despista al cerebro e impide que se llegue a la saciedad.


En este contexto, el catedrático Tomoro Fujiwara realizó la investigación sobre chicas adolescentes, más precisamente sobre un grupo de 213 estudiantes japonesas de entre 18 y 20 años.


Las participantes se dividieron en dos grupos, las que usaban el celular mientras comían y las que no. A todas ellas se les pesó y midió antes de iniciar el estudio para calcular su índice de masa corporal. Y después de los tres años del experimento, aquellas que no dejaban el móvil durante las comidas engordaron una media de tres kilos.


Técnicamente se reveló que el primer contacto sensorial con la comida es a través de los ojos, por lo que usar el celular durante la alimentación hará que no se mire el plato y provocará que las sensaciones que le hacen percibir al cerebro que estamos ingiriendo un alimento se retrasen. Ante este panorama, la persona comerá de más y se acercará a la obesidad.


Esta investigación es apoyada por otra publicada por la Universidad de Birmingham, en donde se comparó a personas que estaban atentas a lo que sucedía con la alimentación y otras que solo miraban el celular mientras comían.


En consecuencia, si la persona estaba distraída, comía más de una vez y en otros casos compensaba la ingesta una hora más tarde con un snack poco saludable, siendo más propenso a llegar a la obesidad.

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