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Paleoecología: qué es, características e importancia

Foto del escritor: Zector 51
Zector 51
25 mar 2021
2 min de lectura

La paleontología es la ciencia encargada de estudiar los organismos fósiles a fin de conocer cuál es el pasado de la vida en nuestro planeta. De esta disciplina surgen varias ramas: paleoecología, paleozoología y paleobotánica.


La paleoecología nos permite conocer cómo eran los ecosistemas antiguamente y cuál ha sido su evolución a lo largo del tiempo geológico. La investigación en paleoecología llegó con retraso a España, a comparación de otros países y de la evolución de otras ciencias.


De hecho, su inclusión en la Asociación Española de Ecología Terrestre (AEET) todavía es incipiente. Por ello, es normal que desconozcas el concepto de paleoecología o que te hayas preguntado alguna vez, al oír su nombre, qué estudia la paleoecología.


Siguiendo la definición de paleoecología, podríamos decir que es la ciencia encargada de estudiar la relación que guarda la biota fósil con su entorno y cómo ha evolucionado a lo largo del tiempo. Con ello es posible la reconstrucción de ambientes y de ecosistemas propios de nuestro planeta a lo largo de las diferentes eras geológicas, que es el principal objetivo de la paleoecología.

Esta rama de la paleontología, que favorece un mayor entendimiento de las interacciones entre lo ecológico y lo evolutivo, se basa sobre todo en el análisis de polen y esporas fósiles, es decir, en la palinología. Pero, ¿en qué consiste esta técnica? Desde principios del siglo pasado, a través del método palinológico, los científicos han sido y son capaces de identificar y describir los cambios que sufre la vegetación (densidad, altura, forma, adaptaciones, etc.) con las variaciones climáticas (temperatura, salinidad, radiación solar, humedad, etc.).

Algunas de sus características de la paleoecología son:

  • Identifica patrones que se han dado a lo largo de la historia en el funcionamiento de los ecosistemas y su biodiversidad (por ejemplo: relaciones entre tamaños de los organismos y temperatura ambiental).

  • Amplía el conocimiento en relación a la exploración y el desarrollo de los recursos naturales.

  • Permite conocer la forma de vida y el hábitat de los fósiles bien, de manera individual través de la paleoautoecología (especies, poblaciones) o bien, de manera conjunta a través de la sinecología (comunidades).

  • Complementa a los estudios ecológicos, donde el tiempo es una dimensión apenas explorada.

Con el objetivo de recrear ambientes y ecosistemas, normalmente, la paleoecología se basa en la realización de inferencias estadísticas y en la modelización matemática. Para ello, emplea como base de conocimiento datos e información sobre las especies que actualmente conocemos y que guardan cierta relación de parentesco con los organismos fósiles objeto de estudio.

En el caso concreto del método palinológico, para estudiar polen y esporas, en el laboratorio se hace uso de sustancias como el ácido clorhídrico, al ácido fluorhídrico y el ácido nítrico. Una vez preparadas las muestras, su observación tiene lugar mediante microscopio óptico o microscopio electrónico de barrido.

En el caso de los fósiles no polínicos, como pueden ser los de organismos acuáticos (como algas, bacterias, zooplancton) contenidos en sedimento, la datación se realiza mediante un análisis microscópico. Con este análisis en laboratorio, pueden identificarse los organismos que se han ido sucediendo desde los niveles profundos más antiguos del sedimento hasta los más actuales.

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