top of page

Estamos en 

Logopresidionegro (2).png

Periódico

  • Foto del escritorZector 51

El Códice Maya más antiguo de México protagoniza exposición en EU


El antiguo Códice Grolier, conocido ahora como Códice Maya de México, regresa a Estados Unidos para protagonizar una exposición en el Centro Getty, en California.


El documento, que se mantiene resguardado en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (BNAH), retorna temporalmente a suelo estadounidense, donde se exhibió por primera vez en 1971, en la muestra “The Maya Scribe and His World”, en el Club Grolier de Nueva York.

El documento visita el país del norte plenamente validado como material auténtico y con sus componentes identificados al cien por ciento, después de ser sometido a estudios exhaustivos como parte del proyecto Códice Maya, integrado por el INAH, la UNAM, el Cinvestav-Unidad Querétaro y la Universidad de Colorado, que determinó su elaboración hace un milenio, entre 1021 y 1152 d.C.


La exposición “Códice Maya de México. El libro más antiguo de las Américas” se exhibe desde el 18 de octubre hasta el 15 de enero de 2023. Hasta hace cinco años, el documento fue conocido como Códice Grolier, y durante décadas se consideró una falsificación, debido a su singularidad y a las misteriosas circunstancias en las que apareció a mediados de la década de 1960, como parte de una colección privada en México.


El trabajo de Omar Jiménez Sandoval del Cinvestav y Alba Azucena Barrios Ruiz del Laboratorio de Geología, de la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico del INAH analizó los materiales orgánicos y minerales que componen el documento y determinó, a partir de técnicas de espectroscopía vibracional, que la composición de la imprimatura es yeso, basanita y celestita.


La exposición fue curada por Andrew Turner

Además, descubrieron que el pigmento rojo es hematita terrosa y especular, en tanto, el pigmento negro es carbono amorfo. Los pigmentos café claro y verde-azul son “pigmentos híbridos”, constituidos por una fracción inorgánica y otra de tipo orgánica; y en el caso del pigmento verde-azul, se identificaron fehacientemente la palygorskita y el índigo, componentes esenciales del azul maya.


La exposición fue curada por Andrew Turner, senior del Instituto de Investigación Getty, y pone énfasis en el sofisticado contenido calendárico y la forma en que esta civilización interpretó el cosmos. El manuscrito fue pintado por un solo artista y registra los movimientos de Venus durante sus ciclos como estrella de la mañana y de la tarde, un recorrido que dura 584 días, desde el punto de vista de la Tierra, calculado en este libro a lo largo de 104 años.


La directora del Instituto de Investigación Getty, Mary Miller, sostuvo que, en el marco de la iniciativa “Pacific Standard Time, Art x Science x LA”, la muestra “pone el foco en los logros intelectuales y artísticos de los antiguos habitantes de América, para cuestionar y descentralizar la idea de que la ciencia y las matemáticas estaban bajo el dominio exclusivo de las culturas europeas”, informó el INAH a través de un comunicado.


El proyecto Códice Maya inició en 2017, cuando el director de la BNAH, Baltazar Brito Guadarrama, y la restauradora Sofía Martínez del Campo Lanz, realizaron un estudio inter y multidisciplinario, desde las ciencias naturales y exactas: arqueobotánica, física (datación isotópica), antropología física, química y geología; y las ciencias sociales: iconografía, historia del arte y arqueología.

115 visualizaciones0 comentarios

Comentários


bottom of page