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¿Cuarto desordenado?, la señal que alerta trastornos mentales


En películas, series e incluso en videos de influencers hay un escenario que se repite y que ha llamado la atención de los expertos: un cuarto desordenado.


Ya sea con la cama destendida, con montones de ropa sobre los muebles, echas bola en el clóset o tiradas en el piso, hasta problemas como trastes sucios o basura en el buró que para muchas personas representan una falta de limpieza, descuido y hasta falta de higiene, pero que en realidad podrían ser señales que el dueño de la recámara tiene algún problema relacionado a la salud mental.

Aunque cada vez existe mayor difusión sobre los trastornos mentales y hablar sobre ellos, todavía es común encontrar desinformación al respecto o pensar que en todos los casos los síntomas para identificarlos son el ánimo apagado, o bien, pasar todo el día en cama como una clara advertencia de enfermedades como la depresión.


Sin embargo, al hablar sobre la salud mental el panorama es muy amplio e incluye desde el estrés, la ansiedad e incluso afecciones como el autismo o el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).


Un error que es muy común y que actualmente se ha difundido en redes sociales es que muchas de estas enfermedades que pueden iniciar desde la niñez, no son detectadas a tiempo, sino hasta la etapa adulta; mientras que otra más ni siquiera reciben el diagnóstico.


A pesar de ello, hay factores que tanto los propios neurodivergentes, como los que las rodean, pueden encontrar fácilmente y una de ellas es el famoso cuarto desordenado que también ha empezado a popularizarse con términos como el "cuarto de la depresión" o "montones de fatalidad".


Cuarto desordenado: 3 claves para iniciar con la limpieza y bienestar emocional

Dichos términos corresponden precisamente a esta incapacidad que tienen muchas personas, jóvenes en su mayoría, por mantener limpios y ordenados sus espacios privados, pero contrario a lo que se piensa no es por el gusto de tenerlos así, sino porque internamente tiene una larga lista de elementos contra los cuales luchar y que les absorben toda la energía, De acuerdo con los expertos, esto no es nada nuevo, pues la relación entre el desorden y la salud mental siempre han estado ligados.


Sobre ello, el profesor investigador de psicología en la Universidad Estatal de Florida, Brad Schmidt, dijo a The New York Times que lo anterior es un reflejo de la "fatiga extrema" y no por una pereza cualquiera. "A menudo las personas están tan agotadas mental y físicamente que no sienten que tienen la energía para cuidar de sí mismas o de su entorno", explicó.


Pero aunado a esto también es importante señalar que el tener una habitación o la casa entera de esta forma no representa un alivio para quienes padecen de algún trastorno, pues también puede traer una carga aún más negativa como:

  • Sentimientos de agobio

  • Estrés

  • Vergüenza

  • Empeorar el estado de ánimo

Afortunadamente, existen alternativas para combatir este tipo de problemas y los síntomas anteriores, pues aunque la limpieza no es la cura para los trastornos mentales, es innegable que puede ayudar a mejorar las molestias y sentimientos de frustración de las personas neurodivergentes.


Lamentablemente y recordando lo complejo que les resulta destinar su tiempo y energía a esta actividad, también hay trucos o claves con las cuales conseguir los resultados deseados como es el caso de:

  1. Buscar la funcionalidad de tener espacios limpios

  2. Construir espacios seguros y mejores

  3. Evitar el desorden desde la primera vez

Buscar la funcionalidad de tener espacios limpios

De acuerdo con la autora KC Davis, un truco para iniciar a poner orden en un cuarto desordenado o de la depresión es ser amable consigo mismo y buscar la funcionalidad a la hora de limpiar, más no hacerlo de una forma en la que la principal meta sea dejar el lugar impecable y bajo una idea estética.


Asimismo, promueve encontrarle un espacio a cada cosa para evitar que, por ejemplo, la ropa esté tirada en el piso o botada en la sala, o que la basura no esté en el cesto; mientras que para la limpieza se puede aplicar la regla de lavar una noche antes sólo los platos que se usarán durante el desayuno, de esta forma la persona también es capaz de pensar en su yo del futuro adelantando algunas tareas simples.


Construir espacios seguros y mejores

Pero las habitaciones de la depresión no son las únicas que necesitan una especial atención, pues se sabe que las personas con algún trastorno mental (al igual que las no neurodivergentes) suelen acumular objetos que se pueden convertir en un problema más de limpieza.


Es por ello que una recomendación es crear espacios seguros y mejores, para ello tratar de eliminar todo lo que ha dejado de ser funcional en el hogar y en su lugar sólo dejar lo que resulta útil, además de darles un espacio determinado en la casa y que no todo termine en los famosos cajones que guardan desde un lápiz, hasta cables enredados.


Evitar el desorden desde la primera vez

El último consejo para las personas neurodivergentes es el más obvio y relacionado con los puntos anteriores, pues luego de hacer la limpieza se debe procurar evitar iniciar el desorden nuevamente, ya sea al lavar los trastes que se utilizan durante la comida, o bien, tratar de no dejar botadas cosas fuera de su lugar.


Por supuesto, algo que todos deben de tomar en cuenta y que incluso los expertos resaltan es que no siempre es necesario tener todo pulcro, pues un poco de desorden es normal, pero no se debe de caer en el caos.

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