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Cinco maravillas de destinos naturales que tenemos que proteger


Las maravillas naturales del planeta merecen que las cuidemos y debemos estar en paz con ellas para poder seguir disfrutando de ellas. Son destinos que pueden visitarse de verdad, aunque parecen irreales por su belleza.


En otras palabras, los lugares naturales más increíbles del mundo, sus historias, animales y plantas son joyas que debemos preservar entre todos.

Por eso hoy te presentamos estos cinco lugares fantásticos, dar un paseo formidable por la belleza de la Tierra que nos anima a seguir progresando y nos recuerda por qué cada esfuerzo en sostenibilidad vale la pena.


El bosque más mágico: El bosque de Merlín

El bosque de Paimpont, conocido como el Bosque de Merlín, es una área natural de interés ecológico, florístico y faunístico excepcional para la preservación de especies vegetales y animales en el corazón de Bretaña (Francia).


Pero, además, allí se encuentra el Château de Comper, uno de los centros de interpretación del Imaginario Artúrico más importantes del mundo, que opera sobre tres repertorios: los cuentos de la muerte, los de hadas, duendes, gigantes y enanos y la leyenda artúrica.


Todo esto para promocionar y recuperar el patrimonio intangible de hace 1.500 años desde el suroeste de Inglaterra, cuando los celtas huyeron hacia el continente ante la invasión de las tribus bárbaras de anglos y sajones.


El volcán más bello: El monte Fuji

Si hay un lugar icónico en Japón, ese es sin duda el del Monte Fuji. Son pocos los que no reconocerían su silueta al verla incluso sobre papel, tan simétrica que parece la creación de un Dios.


De hecho, el origen de este volcán, aún en activo, está envuelto de leyendas. Se cuenta que el humo del cráter proviene del elixir de la vida eterna al que el emperador de Japón renunció luego de la partida de su amada princesa Kaguya, cuando esta se fue a vivir a la Luna.


El Monte Fuji, se considera una montaña sagrada, es, por lo tanto, la montaña más querida y retratada de Japón, un tesoro que no nos podemos permitir perder.


El desierto más inquietante: El desierto de Namib

El desierto de Namibia es uno de los más originales del planeta: aquí podrás quedar extasiado en un bosque de árboles muertos, el Dead Vlei, en el sorprendente Parque de Naukluft; de la visión de oníricas dunas gigantes, las Sossuviei, y de algunas de las plantas más extrañas del mundo.


Pero, sin duda, uno de los panoramas más inolvidables de la zona es la de las dunas de Namib, que casi se despeñan en pleno océano Atlántico. Si tienes la oportunidad, reserva una ruta en helicóptero en la ciudad de Swakopmund y pasea por la conocida costa de los Esqueletos. La fusión de mar y desierto es impactante.


El abismo más profundo: La fosa de las Marianas

La Fosa de las Marianas es el punto popular más profundo de nuestro planeta, el más cercano al centro de la Tierra. Solamente tres personas han conseguido llegar a este lugar.


Una de ellas fue el director de cine James Cameron, que efectuó una inmersión marina sin precedentes para documentar el fondo más recóndito del océano: la presión del agua en esta zona -a 10.900 metros bajo el nivel del mar, más que la altura del Everest-, es tan fuerte que los seres humanos no podemos sobrevivir allí sin una enorme protección.


La selva más grande: La selva del Amazonas

La selva amazónica es la franja más gigantesca de selva tropical del planeta. Una región en sí misma que genera un sistema hidrológico y climático regional parcialmente autosostenible que está en creciente riesgo de colapso, según las últimas investigaciones.


Así, el Amazonas libera ahora más CO₂ del que absorbe, contribuyendo al calentamiento global. Sobre todo, por los muchos incendios que se originan en el área, que liberan carbón negro en partículas que captan luz solar y elevan la temperatura.


Por otro lado, la deforestación trastorna los patrones de lluvia; sin ella, los bosques se calientan y secan mucho más, y si a esto le sumamos inundaciones y la construcción de presas de gas metano, el resultado es un ecosistema clave para la vida en la Tierra en grave peligro de extinción.

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